El secreto del mate "Después de cebar, queda un secreto en el mate..."
Cuando la frase se dice al sorber el primer mate, significa que el
secreto ha sido revelado. Cuando se la dice después de dar
las gracias, traduce una advertencia. Este secreto no es otra cosa
que la haraganería del cebador o la cebadora. Si el mate no
se usa habitualmente más de una vez en el día, es indispensable
lavarlo en seguida que se deja de cebar, sobre todo si se ha cebado
dulce. La cebadura de mate dulce entra rápidamente en descomposición
y se torna ácida, de modo que, si se la deja muchas horas en
la calabaza, comunica su acritud a las paredes de ésta. Y si
el mate no es sometido luego a una enérgica higiene interna,
esa acritud de sus paredes se comunica a la infusión, al cebar
nuevamente. La cebadura amarga resiste más tiempo sin descomponerse.
Pero, en todos los casos, es mejor quitar la cebadura usada y lavar
bien el mate antes de guardarlo. No observando esta práctica,
el cebador corre el riesgo de que el mate lo denuncie, como haragán
y desaseado, ante las personas a quienes brinde la infusión.
Es decir, revela el secreto que queda en él después
de cebar