Trataremos de explicar a continuación el sentido y alcance
de algunas de las expresiones con que el lenguaje familiar ordena
la relación establecida por el mate, entre quien lo ceba y
quien lo toma.
Encimar el mate
El mate tiene y requiere un caracter distributivo. Si el cebador sostiene
su ofrecimiento en determinada persona de la rueda de materos, o si,
cebando para una sola persona, se apresura demasiado en volver a llenarlo,
para ofrecerle otro ni bien ha tomado el anterior, se dirá
que le esta encimando los mates.
Como esta rápida sucesión de mates se interpreta siempre
desfavorablemente, atribuyéndose al cebador el propósito
de molestar o cansar a la persona que es objeto de tan reiterados
brindis, es muy posible que ésta reaccione dando las gracias.
Cebar Pelando
Cebar el mate pelando quiere decir que el agua con que se lo ceba
esta demasiado caliente, como si se la destinara a pelar (El agua
hirviente se emplea para facilitar la tarea de quitar el pelo a la
piel de algunos animales sacrificados para el consumo). Cebar el mate
pelando, es decir, demasiado caliente, casi importa como tratar de
chancho a quien le es ofrecido.