Muy a pesar de los anhelos de genuinos materos de antaño, la
masificación de esta costumbre, casi hasta la unanimidad por
estas latitudes, devino paradójicamente en el abandono de la
tradición del cebar como un arte.
Es nuestro anhelo que la información recopilada en estas páginas
sirva para ilustrar a los que gusten del buen mate o deseen iniciarse
en este arte, haciendo perdurar esta tradición en su mejor
forma.