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Versión Cristiana
Jesucristo bajó a la tierra acompañado de San Juan
y de San Pedro dedicándose a recorrer el mundo y dio, después
de largo andar, con Misiones. En una de sus marchas llegaron hasta
el rancho de un viejo indio, padre de una joven tan hermosa como
buena. Sin reconocerlos, atendió a los celestiales viajeros
lo mejor que pudo y sacrificó para ellos la única
gallina que poseía. Al día siguiente, Jesús
se dió a conocer como hijo de Dios y en recompensa por su
hospitalidad, le dijo que le hiciera una petición que le
sería concedida. El anciano contó que el demonio se
había apoderado de sus tierras y de las almas de los indios,
y su único deseo era que su hija siga siendo buena y pura.
Jesús lo premió transformando a la joven en el árbol
de Caá, el que traería fuerza, inteligencia y prudencia
a los hombres de la selva.
Cántico de los Indios en las Misiones:
Entre los guaraníes se conoce un antiguo romance en el que
se atribuye a Santo Tomé el nacimiento de la yerba mate o
árbol bendito:
Santo Tomé iba un día
orillas del Paraguay,
aprendiendo el guaraní
para poder predicar.
Los jaguares y los pumas
no le hacían ningún mal,
ni los jejenes y avispas,
ni la serpiente coral.
Los chontas y los matacúes
palmito y sombra le dan;
el mangangá le convida
a catar de su panal.
Santo Tomé los bendice
y bendice al Paraguay
ya los indios guaraníes
le proclaman capitán.
Santo Tomé les responde:
"Os tengo que abandonar
porque Cristo me ha mandado
otras tierras visitar.
En recuerdo de mi estada
una merced os he de dar,
que es la yerba paraguaya
que por mí bendita está".
Santo Tomé entró en el río
y en peana de cristal
las aguas se lo llevaron
a las llanuras del mar.
Los indios de su partida,
no se pueden consolar
y a Dios siempre están pidiendo
que vuelva Santo Tomás.
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