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Con este nombre se conoce en todo el país a la boleadora
integrada por tres ramales, uno de los cuales remata en la "manijera",
o sea la bola que se sostiene en la mano mientras se revolean las
otras dos para arrojarlas a las patas de equinos especialmente.
Una leyenda de los indios querandíes dice que Gualichu, el
espíritu malo, el demonio, se complacía en enfermar
a las tribus, que desaparecían diezmadas por epidemias terribles.
Nada podían hacer para conjurar tanto mal, hasta que después
de no pocas regativas, y viendo el sufrimiento de tantos hombres,
el espíritu bueno decidió interceder en favor de ellos.
Comenzó a perseguir a Gualichu por todo el cielo, sin poder
alcanzarlo. Mientras tanto éste se burlaba, mandando nuevas
pestes a los pobres indios, que impotentes contemplaban la persecución
del "malo".
Cuando ya parecía que sería imposible alcanzar al
genio del Mal, el espíritu del Bien tomó tres estrellas,
las Tres Marías, las unió cada una de ellas a un largo
pelo de su barba y desde lejos las arrojó a las piernas de
aquél, haciéndolo caer en medio de un infernal relampagueo
y atronadores ruidos que hicieron temblar la tierra
Dicen los indios que hasta la llegada del hombre blanco (conquistadores)
los hombres y las mujeres morían de ancianos o en las guerras
con otras tribus.
Ver también:
Caballo/pilchas: Las boleadoras
Vestimenta:Las boleadoras
Trabajo: Las boleadoras
Archivo: De las boleadoras
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