Se halla difundida la leyenda de la paloma de la puÒalada por toda
nuestra Mesopotamia y el litoral. Ella cuenta que Tup·, creador de
los indios, robÛ de la tierra de los hombres blancos un trozo de arcilla
con la que Èstos eran hechos, y consiguiÛ por vez primera crear una
hermosa paloma enteramente de color blanco Lanzada al vuelo, el ave
sÛlo recorrÌa regiones en que todos los seres eran de color, desde
el min²sculo colibrÌ hasta el temido yaguaretÈ. Lament·ndose de su
albura, implorÛ a Tup· le mudase su nÌveo color. No quiso su creador
acceder a su pedido, llorÛ la paloma amargamente, y su lamento sonaba
en la selva como un eco angustioso. Desesperada, y en un arranque
supremo de dolor hundiÛ, buscando el corazÛn, el pico en su pecho.
ManÛ la sangre y el blanco plumaje enrojeciÛ. AsÌ llegÛ hasta Tup·,
quien admirando su entereza dejÛ perennemente la mancha roja en medio
del pecho albo. Estas palomas -se ha dicho con toda razÛn- son m·s
bellas que las otras totalmente blancas porque han conocido el dolor.