Una joven india apareciÛ embarazada un dÌa ante su padre, cacique
de la tribu. Este quiso indagar, buscar al culpable, pero todos sus
intentos se estrellaron contra el silencio de la joven. Poco tiempo
despuÈs nacÌa una niÒa, a quien llamaron Mani, la que a los pocos
meses razonaba con la mentalidad de una persona grande. Sin que nada
lo hiciera prever falleciÛ al aÒo. La enterraron en casa de sus padres,
y su sepultura era regada todos los dÌas. Hasta que un dia naciÛ de
la misma una planta de cuyo fruto comieron los p·jaros, embriag·ndose.
Muy luego observaron por haberse hundido la tierra, que el tubÈrculo
representaba el cuerpo de Mani. Lo comieron y del mismo obtuvieron
tambiÈn una bebida fermentada que fue su vino. Para evitar que dicha
planta sufra los perjuicios de la helada, es creencia en el noreste
que ello se evita arrancando una rama de dicha planta en Viernes Santo
y enterrarla en un lugar del campo.