P·jaro pequeÒo de plumaje rojo, especialmente en la parte ventral.
Seg²n una leyenda entrerriana referida a Lehman Nitsche, por F. Etchevery,
su origen es el siguiente:
En un rancho se realizaba un baile. Esta fiesta se hacÌa con frecuencia;
allÌ se perdÌan las almas. Dios y San Pedro, que iban juntos, se detuvieron
en el monte e hicieron fuego para pasar la noche; al oÌr la m²sica
fueron a enterarse de lo que pasaba y dejaron la fogata para que les
sirviera de guÌa al volver. El diablo, colÈrico porque Dios rescatarÌa
esas almas, vestido de paisano, le pegÛ un ponchazo al fogÛn; pero
una de las brasas quedÛ prendida en un ·rbol para indicar el rumbo
a Dios y su acompaÒante. Esa brasa dio origen a un ave que siempre
est· indicando la presencia de Dios.