Verdadera maravilla de la naturaleza es este puente
natural que une ambas orillas del rÌo Las Cuevas, en Mendoza. Una
hermosa leyenda atribuye su origen a la piedad de los dioses por el
dolor que acongojaba a un Inca, hijo del Sol, y que en busca de salud
habÌa partido con una larga caravana desde el lejano Cuzco. Al llegar
al citado rÌo, sus aguas salvajes cortaron el paso a los peregrinos.
AllÌ pasaron la noche apenados, rodeando al monarca que veÌa acercarse
sin remedio la hora postrera de su vida. Al amanecer, entre dormidos
y despiertos, ven azorados, tendido un ancho puente que les seÒalaba
el camino y que los dioses habÌan edificado para salvaciÛn del desdichado.
De entonces se le conoce con el nombre de Puente del Inca, y bajo
su arco pasan bramando las aguas del rÌo andino que, vienen desde
las neveras lejanas.