La posta era como un "hotel" en la ruta. Los viajeros llegaban en carretas y diligencias y se refugiaban allí donde podían refrescarse, comer y descansar durante la noche. Las postas se hallaban más o menos a cinco kilómetros unas de otras, a lo largo del camino. Eran atendidas por el capataz o maestro de posta que vivía allí con su familia.

 
 
 

Capítulos: Gente - Habitat - Vestimenta - Comidas - Trabajo - Creencias - Pasatiempos - Artes - Expresiones - Leyendas - Archivo - El Mate - El Caballo

Secciones: Nosotros - Noticias - Agrupaciones - Productos - Vocabulario


© 2000-2002 Tradiciones Argentinas S.A.
Todos los derechos reservados