El mano santa era una especie de curandero, que tenía la rara
virtud de curar dolencias con sólo aplicar la mano sobre la
parte dolorida del paciente pronunciando raras palabras.
La clientela de los manos santas era muy grande, esto no debe extrañar,
ya que muchos de sus milagros debían producirlos por sugestión,
tan importante para la curación de un enfermo como la mas poderosa
medicina.