Asado de Corazón


Como las partes carnosas del corazón son en sí mismas tiernas, es preferible elegir siempre uno grande. Se le debe quitar todas las grasas, partes duras de arterias y venas y membranas, tanto externas como internas. Debido a su sabor un tanto fuerte, se corta en rebanadas delgadas a lo largo de la fibra del músculo para sacar unos bifecitos de menos de 1/2 cm de espesor que se pasan primero por agua clara para desangrarlos, y se ponen después en un adobo simple de sal gruesa, vino tinto o vinagre, ajo-perejil picado fino y un poco de pimienta recién molida, unos 15 minutos antes de llevarlos a la parrilla.
En este momento se untan con un poco de aceite o grasa de cerdo. Como es una carne muy magra se asa rápidamente. Conviene un fuego vivo, y darlos vuelta frecuentemente hasta que comiencen a perder sus jugos, momento en que estarán listos. Servir de inmediato, con alguna salsa cruda o aliño.

 
 
 

Capítulos: Gente - Habitat - Vestimenta - Comidas - Trabajo - Creencias - Pasatiempos - Artes - Expresiones - Leyendas - Archivo - El Mate - El Caballo

Secciones: Nosotros - Noticias - Agrupaciones - Productos - Vocabulario


© 2000-2002 Tradiciones Argentinas S.A.
Todos los derechos reservados