El mortero era la herramienta doméstica que se usaba para
pisar, moler y romper el maíz o el trigo, la sal o el charque.
También era usado para la mazamorra, el locro u otras comidas
criollas.
Los morteros más comunes eran fabricados de madera de algarrobo
o de quebracho; un tronco se ahuecaba hasta cierta profundidad y ahí
se echaba lo que se deseaba pisar con un palote, el cual uno de sus
extremos tenía la misma forma que el fondo del mortero.
También había morteros de piedra.