El asador es una barra o planchuela de fierro, de corte rectangular,
de más o menos un metro treinta de longitud, siete milímetros
de espesor y cuatro de ancho. En la parte superior de la barra hay
un travesaño o un gancho, que sirve para sujetar la carne y
evitar que resbale hacia el suelo.
A él se sujeta el costillar de una ternera, la res de un capón,
cordero o trozo de carne con brasas de leña, cuando más
secas y aromáticas, tanto mejor. A medida que la carne se va
asando, se la aproxima al fuego sin llamas y de la primitiva colocación
vertical del hierro y la carne, se pasa a un marcado ángulo
abierto, hasta que el "asador" coloca el asado horizontalmente
para que termine de asarse lentamente.
Colocados los paisanos frente a él, cada cual corta el trozo
de su preferencia y come, usando como único utensillo su facón,
casi siempre ayudando por media galleta. El modo de hacerlo, es tomar
la carne con los dientes y cortar con el cuchillo, de abajo hacia
arriba. Al hombre que prepara el asado, también se lo llama
"asador".
Aunque parezca fácil, no cualquiera sabe hacer un asado al
asador; se requiere habilidad y conocimientos especiales para lograr
que la carne no se arrebate, es decir, se cocine por afuera y quede
cruda interiormente.