-Algunos domadores aseguran que se doma fácilmente un potro
arrancándole las pestañas.
-El potro que ha dado más trabajo al domador para domarlo;
resulta luego un caballo excelente.
-Para descubrir entre varios potros cuál será un caballo
ligero, se tira un maneador en el corral donde se les ha encerrado
y el que al verlo agache la cabeza y lo muerda, será sin duda
un excelente parejero.
-Al criollo le basta ver caminar a un caballo para saber si es ligero
en la carrera; pues el caballo veloz apoya la pata sobrepasando la
pisada de la mano del mismo lado. Esta observación la hace
con sólo ver el rastro.
-El caballo flaco engorda si se le hace un tajo en cruz en la punta
del marlo.
-Si el caballo se fatiga al galopar en una larga jornada y está
a punto de aplastarse, se arma un lazo con las riendas y se lo ciñe
al pescuezo hasta que el animal da señales de asfixia. En ese
instante se afloja el lazo y el caballo queda en condiciones de seguir
galopando.
-Otro procedimiento consiste en interrumpir el galope por tres veces
sucesivas, dejando que el sudor del caballo se oree. Después
del tercer sudor, el caballo seguirá sin fatigarse. Al animal
que ha pasado por este proceso, se le llama caballo de tres sudores.
-Si en la cancha se limpian los vasos del caballo, perderá
la carrera.
-Durante las partidas, en las cuadreras, si se observa que uno de
los caballos, con la cabeza levantada y las orejas erguidas, mira
alternativamente al otro caballo y al andarivel, es señal de
que ganará la carrera.
-También se dice que ganará el caballo que se pisa y
hace sonar los vasos mientras espera el momento de entrar a la cancha.
Los araucanos para ganar una carrera, le ponen al caballo una cola
de zorro.
-Un caballo no debe salir en día sábado si no lleva
entre los ojos una cola de zorro para protegerlo contra el mal de
ojo.
-Rodará el caballo si el jinete corre detrás de un zorro,
o le "corta el rastro", es decir, si pasa con el caballo
en sentido transversal a la dirección que lleva el zorro.-Si
se oye que los caballos retozan, seguramente habrá mal tiempo.
-Si se los oye relinchar sin motivo aparente, sabe que la lluvia está
próxima