El viajero que debía recorrer largas distancias y que no tenía o no quería llevar la tropilla, compensaba esta falta con un "caballo de tiro", es decir, el que montaba y otro de repuesto, para cambiar cuando aquél demostraba encontrarse cansado. El "caballo de tiro" iba detrás o a la par del montado, con bozal y sujeto del cabestro, aunque también había animales seguidores, que seguían al jinete en todo momento, sin que fuera necesario atarlos.

 
 
 

Capítulos: Gente - Habitat - Vestimenta - Comidas - Trabajo - Creencias - Pasatiempos - Artes - Expresiones - Leyendas - Archivo - El Mate - El Caballo

Secciones: Nosotros - Noticias - Agrupaciones - Productos - Vocabulario


© 2000-2002 Tradiciones Argentinas S.A.
Todos los derechos reservados